martes, 2 de abril de 2013

Sistema fluvial Araguaia-Tocantins

     El Tocantins, junto a su afluente "casi gemelo" Araguaia -en el sentido de sus múltiples similitudes: nacen en la meseta del Matto Grosso, avanzan en sentido S-N de modo casi paralelo hasta unirse, sus caudales y regímenes (ver el cuadro donde se aprecia caudal y régimen del Tocantins) también son semejantes-, avanza a lo largo de unos 2400 km en territorio brasileño. Debido a que no vierte sus aguas directamente al océano, sino que su estuario se une a una de las bocas (la más austral) del Amazonas, al S de la isla Marajó, a veces se considera a estos ríos como integrantes de la cuenca amazónica. 



     El Tocantins es el río que aparece en la parte inferior derecha de la imagen satelital, mientras se observa al curso principal del Amazonas desembocando por el N de la isla. Es cuestión de interpretación, y por lo tanto pueden encontrarse ambos puntos de vista en diversas publicaciones.


     Se hallan en la región de transición entre el Planalto de Matto Grosso (cuenca superior y media de ambos ríos), la Amazonia hacia el O y el Sertâo (la región semidesértica y más pobre del Brasil) al E.


     Se nota con claridad cómo el caudal varía de acuerdo a la época seca o lluviosa. El caudal medio está entre los 11.000 y 14.000 m3/seg., con registros extremos de 1.775 y 50.000. También estos cursos de agua fueron aprovechados para la generación de energía eléctrica, con centrales enormes como la de Tucuruí (que no es la única, pero sí la mayor de esta cuenca).


     Belém, ciudad de 1.400.000 hab., se halla situada sobre su estuario. Es ahí donde las comunicaciones de la Amazonia, incluso de lugares tan distantes como Iquitos, se conectan con el Atlántico.


lunes, 25 de marzo de 2013

Cuenca Amazónica VII: otros afluentes de su margen meridional

     De los muchísimos ríos que podrían ser incluidos en esta lista, algunos se destacan por su longitud, caudal y/o la superficie de sus respectivas cuencas. Yendo siempre en el sentido de la corriente del colector (de O a E, hasta llegar al Atlántico), es insoslayable la importancia del Tapajós y el Xingú. Ambos nacen en las serranías del Matto Grosso (el Tapajós en la sierra de Diamantino, con el nombre de Teles Pires; el Xingú algo más al E, en el Planalto) y siguen un curso S-N. En la imagen se aprecia la desembocadura del Tapajós, junto a la ciudad de Santarém. Lo particular es que forma un ancho estuario interior, que llega a los 12 km de orilla a orilla en la confluencia con el Amazonas (que no es tan ancho en esa zona), pero su profundidad promedio ahí es de sólo 40 cm, creando complicaciones para la navegación.


     Esta hermosa imagen aérea de las playas del Tapajós podría confundir al observador respecto a que si no se tratara en realidad de la costa marítima. Lo curioso es que su fuente es una publicación local que se refiere a la seca -es decir, al poco caudal que tiene en esos momentos el río-, ya que corresponde a octubre, en medio de la época de pocas lluvias (de mayo a noviembre, aproximadamente). Cabría imaginarse cómo se vería esta misma toma con el río crecido...

   
     Así como en el caso del Tapajós y la gran mayoría de los ríos nacidos en el Matto Grosso y que recorren la Llanura Amazónica, el Xingú también tiene múltiples cachoeiras que dificultan la navegabilidad, pero que brindan la oportunidad para la proyección de megacentrales hidroeléctricas. Tal el caso de la cachoeira de la foto, en donde el gobierno brasileño tiene previsto construir una represa que se convertiría en una de las tres mayores del mundo. Sin embargo, esta decisión cuenta con el fuerte rechazo de organizaciones ecologistas, debido al daño ambiental que provocaría (así como otras apenas menores previstas en el curso del Tapajós y del Madeira) y por la inundación de extensos territorios pertenecientes a pueblos indígenas, como los kaiapós (o kayapós).

   
     A medida que las aguas avanzan al N, hacia el Amazonas, estas cachoeiras van siendo cada vez menores y más infrecuentes. En cambio, ya aparecen las clásicas características apreciables en la cuenca. Se destacan en la imagen los pequeños brazos o riachos que se multiplican a ambos lados del (o de los) curso principal (o principales).



domingo, 24 de marzo de 2013

Cuenca Amazónica VI: sub-cuenca del río Madeira

     Con un caudal medio de aproximadamente 17.500 m3/seg. (llegando a cifras mayores a los 32.000 m3/seg. en registros correspondientes al mes de marzo de determinados años, como 1996 y 1997), el Madeira es superado sólo por el Negro en cuanto al caudal que le aporta al Amazonas. Se trata de su mayor afluente por la margen derecha, con una cuenca de 1.420.000 km2, repartidos entre Brasil, Bolivia y Perú. De hecho, es el colector de todos los ríos de la Amazonia boliviana, incluyendo algunos tan importantes como el Mamoré y el Beni.


     La siguiente imagen es semejante a la de otros tantos sitios de la enorme cuenca amazónica: los clásicos barquitos para el transporte fluvial, que aún ahora siguen siendo la vía de comunicación fundamental para sus habitantes. Recién está en construcción el primer puente sobre el río, en Porto Velho (capital del estado de Rondonia), ciudad de casi 400.000 habitantes. Sería un paso fundamental para su conexión por carretera con Manaus.


     Antes de llegar a Porto Velho, el río (si bien ya se halla en la Llanura Amazónica) debe sortear una serie de rápidos y pequeñas cascadas, llamadas cachoeiras por los brasileros. Esto se debe a que bajo la capa de sedimentos que forman la llanura se encuentran las rocas del macizo precámbrico de Brasilia, que a pesar de su antigüedad son muy difíciles de erosionar -debido a su dureza- por los ríos.


     Si bien a Bolivia lo solemos imaginar como el país del Altiplano, el mayor porcentaje de su superficie corresponde a la llanura selvática del Amazonas (lo que ocurre es que dicha región está, como ya se ha expresado en otra entrada, casi deshabitada). Así podemos verlo al río Mamoré.


     Por detrás de La Paz, y con 1.500.000 hab., Santa Cruz de la Sierra es la segunda ciudad de Bolivia. En esta fotografía aérea se ve al río que la bordea por el O y NO, afluente del Mamoré y por ello, subafluente del Madeira.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Cuenca Amazónica V: el río Negro y sus afluentes

     El mayor afluente del Solimoes/Amazonas es el río Negro, que confluye con él junto a la ciudad de Manaus. Si no fuera por fluir hacia su colector, sería considerado en sí mismo como uno de los principales ríos del mundo: luego del Amazonas, el más caudaloso es el Congo, en África Central. Su caudal promedio es algo mayor a los 41.000 m3/seg; el del Negro alcanza los 29.300 m3/seg. Este dato exime de mayores comentarios acerca de su significatividad en términos geográficos.


     El color de sus aguas se debe a la descomposición de enormes cantidades de vegetales que acarrea a lo largo de su cauce. Vemos aquí otra foto (así como en otra entrada correspondiente a la cuenca del Amazonas) del "Encuentro de las Aguas", fenómeno apreciable a simple vista justo frente a Manaus. Mirando hacia el O, por la izquierda (el S) avanzan las aguas barrosas del Solimoes/Amazonas, mientras desde la derecha (el N) llega el caudal del Negro, en cuya ribera está el área urbana.



     Tanto el Negro como los demás afluentes, subafluentes y riachos que conforman esta red hidrográfica sin comparación en el resto del mundo son la principal vía de comunicación para las personas que viven en la Amazonia. Incluso los chicos están acostumbrados a navegar en canoa.


     El mayor afluente por su margen izquierda es el río Branco (de Roraima), cuya cuenca constituye el extremo N del territorio brasileño. Tiene playas hermosas como las que se ven, con las serranías del macizo precámbrico de Guayania de fondo (donde están sus nacientes, en los límites con Venezuela y Guyana).


     Boa Vista es la capital del estado de Roraima, el más septentrional de Brasil. Actualmente consiguió vías alternativas a la fluvial para su comunicación con Manaus, y desde allí, al resto del mundo: aeropuerto y también una ruta (la 174 que se ve saliendo hacia el N desde Manaus en el mapa más arriba) a la que se accede cruzando el puente que se nota al fondo de la imagen. Se ve como las mesetas de la Guayania, en esta zona, no fueron lo suficientemente erosionadas como para quedar por debajo de la llanura, como ocurre más al S.


     El Guainía es en realidad la cuenca alta del Negro. Recibe este nombre en el SE colombiano y en el breve tramo de su recorrido en territorio venezolano. El departamento colombiano homónimo, ubicado en el extremo SE de la superficie nacional, tiene la característica sobresaliente de combinar el relieve predominantemente llano con los tepuy: cerros aislados, restos no del todo erosionados del antiquísimo macizo de Guayania. Así, se divisa la serranía de Naquén al borde del Guainía y (en la foto siguiente) los cerros de Mavicure, junto a su afluente, el Inírida.



     El mayor afluente por su margen derecha es el Vaupés (llamado así en Colombia, Uaupés en Brasil).



lunes, 17 de diciembre de 2012

Cuenca Amazónica IV: afluentes ecuatorianos y del SE de Colombia

     En las laderas orientales de los Andes ecuatorianos nacen numerosos ríos integrantes de la cuenca amazónica. El mayor de ellos es el Napo, cuyas fuentes se hallan a unos 5900 mts. de altitud, casi en la cima del volcán Cotopaxi. Su longitud es de unos 1100 km, de los cuales algo más de la mitad se encuentran bajo dominio peruano; y su caudal es de unos 7000 m3/seg. Aquí se advierte un anochecer en la zona donde el río va dejando atrás la cordillera, todavía sin haber entrado de lleno en la llanura (esto se deduce a partir del análisis de las especies arbóreas que dominan la imagen).


     En esta segunda foto, apenas unos pocos km aguas abajo (todavía se ve la cordillera al fondo), ya la altura es mucho menor, lo que se nota por el bioma selvático.


     Algo más al N que el Napo, y siguiendo un curso en líneas generales paralelo a éste (dirección NO-SE), el Putumayo (1800 km de longitud, 8700 m3/seg. de caudal promedio) forma gran parte de la frontera internacional entre Colombia y Ecuador, y luego entre Colombia y Perú. Nace en el nudo de Pasto (SO de Colombia) y al abandonar los Andes pasa a convertirse en un típico río de llanura.


     Luego pasa a territorio brasileño, donde se lo conoce como Içá, hasta desembocar en el Solimoes (así llaman al Amazonas desde el ingreso de sus aguas al Brasil hasta la confluencia con el río Negro, en Manaus). En su boca, el Putumayo/Içá alcanza los 700 mts. de ancho.


     Poco más al N, en el páramo andino están las fuentes del Caquetá, separadas apenas por unos 2 kilómetros y medio de las del Magdalena. Así como los ríos descriptos recién, también el Caquetá cavó grandes quebradas y sortea cascadas como la de la imagen para acceder a la llanura. Su curso también es casi paralelo (NO-SE) a los del Napo y Putumayo.


     Las dimensiones del Caquetá (conocido como Japurá en Brasil) impresionan, incluso en relación a muchos otros afluentes del Amazonas: su caudal medio es de unos 13.200 m3/seg., mientras su longitud varía de los 2200 a los 2800 km según dónde se considere su desembocadura. Esto se debe a que la misma consiste en realidad en un complejo delta interior que se extiende a lo largo de unos 600 km, y en el cual sus aguas van ingresando gradualmente al Solimoes (Amazonas). En épocas de lluvias la creciente de los ríos genera una enorme extensión anegada en la cual no sólo se entremezclan (y se vuelven indistingibles) estos dos ríos y sus afluentes, sino también el río Negro.

     Abajo, este amanecer nos hace apreciar el ancho y caudal del Caquetá aún antes de dejar atrás territorio colombiano.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Cuenca Amazónica III: los afluentes peruanos


     Este mapa peruano nos permite buscar los cinco principales cursos de agua que, al unificarse, dan inicio al curso del Amazonas propiamente dicho. Son el Marañón con su afluente el Huallaga, y el Ucayali con sus afluentes, Apurímac y Urubamba. Todos ellos nacen en los Andes (excepto el Ucayali), a los que debieron atravesar mediante la erosión que les permitió cavar profundísimos cañones (de los más largos y hondos del mundo, sólo superados por el del Colorado en EEUU; ver entrada correspondiente en este blog). Y en determinados sitios, para pasar de "la Sierra" (como se llama en Perú a la región andina) a la Amazonía, los cañones se estrechan aún más: son los pongos, como el de Manseriche que se ve en la foto, y que el río Marañón forjó a lo largo de millones de años para superar la barrera que le proponían las rocas andinas.


     El Huallaga es el mayor afluente del Marañón, y su valle se extiende pocos kilómetros al E de aquél, en línea que a grandes rasgos puede ser descripta como casi paralela. Desde la década de 1980 la región cercana a la ciudad de Tingo María se convirtió en la mayor productora mundial de cocaína. Eso dio la excusa a la DEA estadounidense para intervenir con personal militar en ella.


     El Apurímac, que como está expresado en la entrada anterior constituye la fuente más lejana de la cuenca respecto a su desembocadura, muestra aquí los efectos de su erosión para abrirse paso a través de cañones en medio de las montañas.


     Poco más al E, el Urubamba fue el sitio donde se originó la cultura incaica. Su nombre proviene del quechua: 'uru pampa' significa 'llano de las arañas'. Luego de pasar por el valle cusqueño se lo nota unos 600 mts. debajo de la magnífica ciudad sagrada de Machu Picchu.

     El Ucayali nace de la confluencia de estos dos últimos ríos (aunque en esa región, el Apurímac pasa a llamarse Ene). En sus costas se fundó la ciudad de Pucallpa, que es fácil de localizar en el mapa del principio de esta entrada. Su población actual es de poco más de 200.000 hab.


     Es un centro regional cuya importancia excede a su número relativamente bajo de habitantes, ya que hace de conector entre la sierra y Lima con la Amazonía peruana. Iquitos, a pesar de ser mayor (460.000 hab. en la actualidad, la 6ª ciudad del Perú), dependió de Pucallpa para comunicarse con el resto del país hasta la consolidación de las comunicaciones aéreas, telefónicas y actualmente vía internet. Vemos los tradicionales barcos que comunican ambas ciudades, casi idénticos al que en 1952 llevó a Ernesto Guevara -luego el Che- y a su amigo Alberto Granado en su viaje al leprosario de San Pablo, casi en la frontera con Brasil y frente a la breve costa colombiana del río.





Cuenca Amazónica II: el colector

     Decir simplemente que se trata del mayor río del mundo no alcanza a describir en los hechos lo que esto significa. Por ejemplo, su caudal promedio está calculado entre los 209.000 y los 220.000 m3/seg., superando en este sentido al caudal conjunto de ríos tan importantes como el Mississippi, Nilo y Yang-Tse-Kiang. Habría que imaginar tanta agua entrando al mar permanentemente; sin embargo, en épocas de lluvias fuertes, llega a 300.000 m3/seg. El agua del Atlántico es potable mar adentro, incluso antes de que se vea tierra desde los barcos, casi a 100 km de la desembocadura. Allí, debido al flujo y reflujo de las mareas, chocan las aguas marinas con las que llegan desde el río, produciéndose un fenómeno denominado 'pororoca'.


     La  longitud, que hasta hace poco era considerada apenas inferior a la del Nilo (en África), fue medida nuevamente en 1996, y los institutos geográficos de países como el Reino Unido y Rusia avalaron entre 2009 y 2010 que lo supera por unos pocos km, con 6.762 frente a los 6.671 del río egipcio. Se toma actualmente al volcán Mismi, o a la quebrada Apacheta que se abre desde el nevado Queishua (ambos en Arequipa, Perú), como el origen del Apurímac, que luego vierte sus aguas al Ucayali. La confluencia de éste con el Marañón, en el N peruano, da lugar al cambio de nombre, que al fin pasa a ser Amazonas. Una foto tomada por un diario arequipeño en septiembre de 2011 muestra la instalación de una señal en la quebrada de Apacheta. Y la otra, la cascada en el volcán Mismi donde surge otro de los brazos del Apurímac.


 

     Su ancho es muy variable, dependiendo tanto del punto de su cauce donde se lo mida como del momento del año. Cuando hay crecidas puede llegar a ocupar las várzeas -zonas inundables en sus orillas- hasta unos 40 o 50 km promedio de su curso original. Además, suele contar con más de un brazo principal en extensos tramos, intercomunicados por marañas de riachos. Y en la desembocadura se formó la isla de Marajó (de un tamaño comparable a la provincia de Tucumán, o a Dinamarca, o más del doble de Puerto Rico). Por todo esto sería perfectamente admisible considerarlo más ancho que el estuario del Plata (que en realidad, en términos geográficos no es otra cosa que la boca del Paraná). Se advierte la zona urbana de Iquitos, anegada en abril de 2012.


     También es el río que alcanza las mayores profundidades, con un récord de unos 330 mts. en la zona de Obidós (Brasil). Barcos de gran calado, incluso transatlánticos, pueden navegar sin dificultad hasta Manaus (como se nota bajo estas líneas). Iquitos, en la Amazonía peruana, históricamente tuvo mejor conexión para el tráfico comercial a través del río hacia el Atlántico, que hacia la costa de su propio país.


     Tiene más de 25.000 afluentes, muchos de ellos con más de 1.000 km de longitud y también navegables. Por eso, siempre fue la vía fluvial la que permitió el acceso de los europeos y de los actuales estados nacionales. Ahora la aviación, y más recientemente algunas rutas (como la transamazónica en Brasil), están empezando a cambiar el panorama. Pero esto, a su vez, acelera la destrucción de este  conjunto de ecosistemas únicos. Entre los animales destacables podemos apreciar un pirarucú (enorme pez que puede llegar a pesar unos 200 kg, como el manguruyú del Paraná)...


...o a estos dos ejemplares de marmoset pigmeo, la especie de monos más pequeña del mundo (15 cm de tamaño, 100 grs. de peso), que viven en las copas de los árboles.